Las grandes ciudades son cada vez más vulnerables a los posibles desastres causados por el calentamiento global, por lo que requieren ya de medidas concretas. Con estas, la vida y los bienes de miles de millones de ciudadanos de todo el mundo, se encuentran cada vez más en peligro por los efectos del cambio climático.
El Banco Mundial (BM) considera en su ultimo informe publicado, que se ofrece por primera vez un sistema capaz de evaluar el nivel de riesgo concreto de una ciudad y detalla las medidas que sus responsables deberían asumir para defender a su población de los posibles impactos.
Los responsables del BM se han fijado en las graves consecuencias de no prevenir los efectos del cambio climático en las ciudades. Y no es para menos, ya que en ellas se concentra buena parte de la población, un fenómeno que irá en aumento: en 2030 albergarán a casi 4.000 millones de habitantes.
El informe, que se denomina "Ciudades Resistentes al Clima", informa que ocho de las diez urbes más pobladas del planeta están ubicadas cerca de un río o del mar y ya están expuestas a riesgos como inundaciones, terremotos, tifones e infraestructura deficiente. Desastres como los tsunamis y huracanes son algunos de los recientes ejemplos de la fragilidad a los que estan expuestos las ciudades.
A pesar de ello, los responsables de esta institución internacional aseguran que si se toman las medidas adecuadas, las consecuencias se pueden minimizar. Por ello, el informe ofrece un test que permite evaluar y conocer los puntos débiles de una ciudad a la vez que define qué estrategias concretas deberían asumir las instituciones locales antes de que sea demasiado tarde.
Medidas a Tomar
El BM advierte que cada ciudad es diferente, por lo que sus autoridades tendrían que analizar cuáles son las principales amenazas y aplicar estrategias concretas según su contexto local, sus prioridades, sus recursos y su capacidad.
Algunas de las medidas que son generalizables y forman parte de los consejos básicos en la lucha contra el cambio climático son:
Fomentar la conciencia pública al respecto, proporcionar más espacios verdes, andar en bicicleta o caminar más, incrementar el uso de vehículos más ecológicos y del transporte público de bajo consumo energético o mejorar las infraestructuras públicas y de los edificios.
El crecimiento urbano debería basarse en la peatonalización y la eficiencia energética, y no en el automóvil. Así citan el ejemplo de Atlanta y Barcelona, dos ciudades con la misma población aunque con un modelo urbano distinto, que hace que la huella ecológica de la primera sea 26 veces superior a la de la segunda.
El informe también ofrece ejemplos de ciudades que "han tomado el reto del cambio climático con seriedad", entre las que figuran Milán, Tokio, Nueva York, Dong Tan en China, Hanoi, Singapur, y unas pocas ciudades dentro del área metropolitana de Manila.
Estas grandes urbes han coincidido en asumir varios principios que pueden adaptarse también en otras ciudades, como priorizar los asuntos derivados del cambio climático en sus políticas, incentivar la conciencia pública, evaluar los efectos de los gases de efecto invernadero (GEI), financiar posibles riesgos ante desastres, mitigar el sector energético y del transporte, apoyar estrategias a favor del medio ambiente y la ampliación de zonas verdes o la adaptación de sus infraestructuras y su salud pública.
Los ciudadanos opinan que se trata del segundo problema más importante hoy en día, aunque creen estar mal informados y que nadie, ni las instituciones, ni las empresas, ni los propios ciudadanos, hace lo suficiente para combatirlo.
14/11/08
ADAPTAR LAS CIUDADES AL CAMBIO CLIMATICO
4/7/08
El Turista Modelo: Un responsable con la Naturaleza

Ser un ecoturista modelo no es cosa fácil. Y ello a partir de la elección del destino de su viaje: partir a lejanas tierras es tentador, pero en general obliga a tomar el avión, y, a igual distancia, el avión emite 300 veces más de gas carbónico que el tren.
Por eso, más vale evitar los largos trayectos y optar por partir menos frecuentemente, pero por más tiempo.
Para emprender vuelo con la conciencia tranquila, el turista responsable ha de pensar en compensar las emisiones generadas por su viaje mediante la entrega de una pequeña suma de dinero a asociaciones para proyectos de reforestación o de energías renovables.
Al asumir estos consejos, el turista contribuye a conservar la riqueza biológica de la Tierra y a mejorar las oportunidades de desarrollo de muchas personas. Las recomendaciones son las siguientes:
1. Elija los proveedores que le ofrezcan garantías de calidad y de respeto a los derechos humanos y al medio ambiente.
2. Utilice los recursos naturales, como el agua y la energía, con moderación. Recuerde que son bienes escasos.
3. Trate de minimizar la generación de residuos. Son una fuente de contaminación.
4. Cuando tenga que deshacerse de un residuo, hágalo de la manera más limpia que le facilite su lugar de destino.
5. En un espacio natural procure que la única huella que deje atrás sea la de su calzado.
6. Si visita ecosistemas sensibles, como arrecifes de coral o selvas, infórmese de cómo hacerlo para causar el menor impacto posible y no degradarlos.
7. Al comprar regalos y recuerdos busque productos que sean expresión de la cultura local. Favorecerá la economía de los pueblos que le acogen y la diversidad cultural.
8. No adquiera flora y fauna protegida por el Convenio de Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites), ni productos derivados de dichas especies. Es un delito y contribuye a su extinción.
9. En su destino disfrute conociendo la cultura, costumbres, gastronomía y tradiciones de las poblaciones locales. Respételas y acérquese a ellas, tienen mucho que contarle.
10. Trate de contribuir con su presencia al desarrollo de un turismo responsable y sostenible, construyendo con su viaje un planeta más saludable y solidario.
24/4/08
Buenas Practicas - Buena Conciencia
La emisión masiva de gases de efecto invernadero a la atmósfera en las ultimas décadas ya esta produciendo un cambio climático cuyas consecuencias pueden llegar a ser muy graves para nosotros y las generaciones que están por venir.
Aquí, te indico algunas buenas prácticas relacionadas con el consumo eficiente de energía para evitar parte de las emisiones de CO2, principal gas de efecto invernadero y así contribuir a frenar el cambio climático.
Tomen las medidas y practíquenlas en su casa, y recomiéndales a sus familias y amigos.
DESPLAZAMIENTOS
- Intenta utilizar el transporte publico
- Los desplazamientos cortos por ciudad los puedes realizar a pie o en bicicleta
- Comparte el automóvil para ir a trabajar, ahorras gran cantidad de combustible
- Un mantenimiento adecuado de los automóviles reduce la emisión de gas
- En clima frío, mantén abiertas las cortinas y persianas para aprovechar al máximo la luz solar
- Utiliza bombillas de bajo consumo y no dejes encendidas las luces en habitaciones o zonas desocupadas
ELECTRODOMESTICOS
- Compra electrodomésticos de máxima eficiencia energética (clase A), ya que su mayor precio se amortiza rápidamente.
- Utiliza los lavaplatos y la lavadora a plena carga siempre que puedas. Si no es posible, usa el programa de media carga y con el programa adecuado.
- Apaga o desconecta los aparatos eléctricos al finalizar su uso, ya que cuando quedan en stand by, con el foquito rojo prendido, consume gran cantidad de energía.
- Regula la temperatura de la nevera y congelador según las instrucciones del fabricante. Mantén la parte trasera limpia, ventilada y lejos de focos de calor.
- No dejes las puertas de la nevera y el congelador abiertas por mucho tiempo ya que al descongelarse, necesitara mas energia para volver a la misma temperatura.
- Adquiere equipos de aire acondicionado o calefacción de bajo consumo. Trata de mantener la temperatura estable.




